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Muévete, Brilla y Salta Hacia la Acción

quema

30%

más calorías que correr

aumenta

70%

tu coordinación y agilidad

mejora

80%

Tu salud cardiovascula

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COMUNIDAD

PREGUNTAS FRECUENTES

Aquí tienes algunos factores que debes considerar al elegir la cuerda para saltar:

Nivel de habilidad:

Principiantes: Busca cuerdas ligeras y flexibles, como las de PVC o goma, que sean fáciles de manejar.
Intermedios/Avanzados: Si ya tienes experiencia, una cuerda de cable de acero recubierta te permitirá realizar saltos rápidos y dobles.

Objetivo de entrenamiento:
Si tu objetivo es mejorar la velocidad o hacer saltos dobles, opta por una cuerda de cable de acero.
Si buscas un entrenamiento de resistencia o tonificación muscular, una cuerda con pesas en las asas es una buena opción.

Superficie de entrenamiento:
Si entrenas sobre superficies duras (asfalto, concreto), considera cuerdas con recubrimiento o de cuero, ya que son más duraderas.
Si entrenas sobre superficies suaves o en un gimnasio, una cuerda de cable de acero funcionará bien.

Tamaño y longitud de la cuerda:
La cuerda debe tener la longitud adecuada para tu estatura. Una cuerda demasiado corta o demasiado larga dificultará los saltos.

Para medir la longitud correcta, pisa el centro de la cuerda con ambos pies y lleva las asas hasta las axilas.

Conclusión:
Para principiantes y avanzados, las cuerdas de PVC son ideales por su flexibilidad y facilidad de uso, es importante adquirir un grosor de cordón útil para todo tipo de entrenamiento, recomendamos el de 4.5mm es perfecto.

Salto de Cuerda + Entrenamiento de Fuerza (Full Body)

El salto de cuerda puede ser una excelente manera de calentar o de añadir un componente cardiovascular entre series de ejercicios de fuerza. Aquí tienes un
ejemplo de cómo combinar ambos:

 Circuito de Full Body:

1. Salto de cuerda (1-2 minutos): Calienta con un salto de cuerda
rápido.
2. Sentadillas (15-20 repeticiones): Realiza sentadillas con peso.
3. Salto de cuerda (1-2 minutos): Añade otra ronda de saltos.
4. Flexiones (12-15 repeticiones): Haz flexiones o push-ups.
5. Salto de cuerda (1-2 minutos): Otra sesión rápida de saltos.
6. Remo con mancuernas o barra (12-15 repeticiones): Realiza un ejercicio de espalda.

Puedes hacer 3-4 rondas de este circuito, lo que te dará una mezcla de trabajo cardiovascular con entrenamiento de fuerza. El salto de cuerda entre cada ejercicio
ayuda a mantener elevada la frecuencia cardíaca mientras trabajas los músculos con ejercicios de fuerza.

2. Salto de Cuerda + HIIT (Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad)

El salto de cuerda es perfecto para incluir en un entrenamiento de HIIT porque es un ejercicio cardiovascular de alta intensidad que puede elevar rápidamente tu frecuencia cardíaca. El HIIT se basa en alternar períodos de ejercicio de alta intensidad con períodos de descanso o actividad moderada.

 Ejemplo de rutina HIIT con salto de cuerda:

o Intervalo 1: 30 segundos de salto de cuerda (alta intensidad).
o Descanso 30 segundos.
o Intervalo 2: 30 segundos de burpees.
o Descanso 30 segundos.
o Intervalo 3: 30 segundos de salto de cuerda (alta intensidad).
o Descanso 30 segundos.
o Intervalo 4: 30 segundos de sentadillas con salto.
o Descanso 30 segundos.
o Intervalo 5: 30 segundos de salto de cuerda (alta intensidad).
o Descanso 30 segundos.

Realiza este circuito durante 3-4 rondas. El HIIT te ayudará a mejorar tanto la resistencia como la fuerza en poco tiempo, y el salto de cuerda mantiene tu ritmo cardíaco alto, optimizando la quema de calorías.

3. Salto de Cuerda + Entrenamiento de Core (Abdomen y Espalda)

Saltar la cuerda también activa el core (zona abdominal y lumbar), pero puedes intensificar el trabajo combinándolo con ejercicios específicos de abdominales y espalda.

 Rutina combinada:

1. Salto de cuerda (1-2 minutos): Comienza con un calentamiento o con un primer bloque de saltos.
2. Plancha (30-45 segundos): Realiza una plancha para trabajar el core.
3. Salto de cuerda (1-2 minutos): Realiza otro bloque de saltos.
4. Crunches o abdominales (20-25 repeticiones): Haz crunches tradicionales o bicicletas.
5. Salto de cuerda (1-2 minutos): Añade otro bloque de saltos.
6. Superman (15-20 repeticiones): Para trabajar la espalda baja.
El salto de cuerda ayudará a mantener un ritmo cardiovascular alto, mientras que los ejercicios de core mejorarán tu fuerza y estabilidad en la zona abdominal y
lumbar.

4. Salto de Cuerda + Entrenamiento de Resistencia (Con Pesas)

Si quieres aumentar la intensidad del entrenamiento de fuerza, puedes combinar el salto de cuerda con ejercicios de resistencia (como levantamiento de pesas, kettlebells o bandas elásticas). Esto te permitirá trabajar tanto el sistema cardiovascular como la musculatura.

 Ejemplo de entrenamiento combinado:

1. Salto de cuerda (1-2 minutos): Calienta con saltos rápidos.
2. Peso muerto (12-15 repeticiones): Usa una barra o kettlebells.
3. Salto de cuerda (1-2 minutos): Aumenta la intensidad con más saltos.
4. Press de banca o flexiones (12-15 repeticiones): Realiza press de banca o flexiones.
5. Salto de cuerda (1-2 minutos): Sigue con saltos rápidos.
6. Sentadillas con barra o mancuernas (12-15 repeticiones): Fortalece las piernas.

Combinando saltos de cuerda con levantamiento de pesas, puedes mejorar tanto la fuerza muscular como la resistencia cardiovascular.

5. Salto de Cuerda + Entrenamiento de Flexibilidad (Estiramientos)
Puedes incorporar el salto de cuerda como parte de un calentamiento o una parte activa de tu rutina de estiramiento o movilidad.

 Ejemplo de rutina:
1. Salto de cuerda (1 minuto): Comienza con saltos suaves para activar el cuerpo.
2. Estiramientos dinámicos: Haz estiramientos activos, como balanceo de piernas o estiramientos de los hombros.
3. Salto de cuerda (1 minuto): Aumenta la intensidad con saltos rápidos.
4. Estiramientos estáticos: Realiza estiramientos estáticos, manteniendo cada posición durante 20-30 segundos (por ejemplo, estiramientos de cuádriceps, isquiotibiales, espalda baja).

Esta rutina es ideal para quienes buscan una combinación de flexibilidad y acondicionamiento cardiovascular. El salto de cuerda mejora la circulación
sanguínea antes de realizar estiramientos profundos.
6. Salto de Cuerda + Entrenamiento para Boxeo o Artes Marciales
El salto de cuerda es un ejercicio clásico para boxeadores, ya que ayuda a mejorar la agilidad, coordinación y  resistencia cardiovascular. Puedes combinarlo con
técnicas de boxeo o artes marciales.

 Ejemplo de rutina para boxeo:
1. Salto de cuerda (3 minutos): Comienza con un calentamiento de saltos.

 Ejemplo de rutina para boxeo:

1. Salto de cuerda (3 minutos): Comienza con un calentamiento de saltos.
2. Sombra de boxeo (2 minutos): Realiza movimientos de boxeo sin el saco.
3. Salto de cuerda (1-2 minutos): Realiza saltos rápidos.
4. Golpes al saco (3 minutos): Realiza golpes con el saco de boxeo o manoplas.
5. Salto de cuerda (1-2 minutos): Termina con un bloque de saltos.

El salto de cuerda se combina perfectamente con el entrenamiento de boxeo o artes marciales para mejorar la agilidad, la velocidad y la resistencia.

Conclusión:
El salto de cuerda es versátil y puede integrarse fácilmente en entrenamientos combinados que incluyan fuerza, HIIT, trabajo de core, resistencia o flexibilidad. Al incluirlo en tus rutinas, mejorarás tanto tu rendimiento cardiovascular como tu fuerza muscular, además de disfrutar de un ejercicio eficaz y divertido. Experimenta con diferentes combinaciones para mantener tus entrenamientos interesantes y desafiantes.

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La cantidad de calorías que puedes quemar saltando a la cuerda depende de varios factores, como tu peso corporal, la intensidad con la que saltas y la duración de la actividad. Aquí te doy una idea general de cuántas calorías puedes quemar según diferentes escenarios:

1. Promedio de calorías quemadas:
 Por minuto: Saltar a la cuerda puede quemar entre 10 y 15 calorías por minuto. Este rango varía según la intensidad de los saltos y el peso de la persona.
 Por hora: Si mantienes un ritmo constante durante una hora, podrías quemar entre 600 y 900 calorías por hora. Esto hace que saltar a la cuerda sea un ejercicio altamente eficiente en cuanto a quema de calorías.

2. Factores que influyen en el número de calorías quemadas:
 Peso corporal: Las personas con mayor peso tienden a quemar más calorías, ya que requieren más energía para realizar el ejercicio.
o Ejemplo: Una persona de 60 kg (132 lb) puede quemar alrededor de 600 calorías por hora saltando a un ritmo moderado.
o Una persona de 80 kg (176 lb) podría quemar entre 750-800 calorías por hora.

Intensidad: Si saltas a un ritmo rápido, con saltos dobles o realizas trucos, como el "Doble Dutch" o el "Cross Over", quemarás más calorías. Saltos rápidos o dobles aumentan significativamente la quema de calorías.
 Duración: Cuanto más tiempo practiques, más calorías quemarás. Sin embargo, a medida que te acostumbras, la intensidad puede disminuir, por lo que es importante variar la velocidad o incluir intervalos de alta intensidad para seguir desafiando a tu cuerpo.

3. Ejemplo de cálculo para una persona de 70 kg (154 lb):

A ritmo moderado (salto normal): Aproximadamente 10-12 calorías por minuto.
Con saltos dobles o de alta intensidad: Puede quemar hasta 15 calorías por minuto o más si se incrementa la velocidad y la dificultad.

4. Comparación con otros ejercicios:
Para darte una idea comparativa, saltar a la cuerda quema más calorías que muchas actividades populares:

 Correr (a un ritmo moderado de 8 km/h) quema alrededor de 600-700
calorías por hora.
Nadar (intensidad moderada) quema alrededor de 400-500 calorías por hora.
Bicicleta (a ritmo moderado) quema unas 400-600 calorías por hora.


5. Entrenamiento HIIT con cuerda:
Si realizas un entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) con cuerda, la quema de calorías puede ser aún mayor. Con sesiones de saltos rápidos alternados con descansos cortos o ejercicios de fuerza, puedes llegar a quemar más de 1000 calorías por hora si mantienes la intensidad alta.
Conclusión:
Saltar a la cuerda es un ejercicio increíblemente efectivo para quemar calorías, y puedes quemar entre 600 y 900 calorías por hora dependiendo de tu peso y la intensidad de la actividad. Si quieres un entrenamiento aún más intenso, puedes robar a realizar intervalos rápidos o combinarlos con otros ejercicios de alta intensidad para maximizar la quema de calorías.

Para obtener el máximo beneficio del salto de cuerda y evitar lesiones, es importante utilizar la técnica correcta. Aquí te explico los pasos y consejos clave para saltar a la cuerda de manera eficiente y segura:

1. Posición del cuerpo
Postura erguida: Mantén tu cuerpo recto, con la cabeza, hombros, caderas y pies alineados. Evita inclinarte hacia adelante o hacia atrás.
Mirada al frente: Mantén la vista al frente, no hacia abajo, para evitar que tu cuello y espalda se tensionen.

2. Sujeción de la cuerda
Agarrar las asas correctamente: Sostén las asas de la cuerda firmemente, pero sin apretar excesivamente. La mejor forma de sostenerlas es con los dedos pulgar e índice mientras el resto de los dedos descansan de manera relajada.
Ángulo de las muñecas: Los movimientos deben provenir de las muñecas y no de los brazos. Las muñecas deben girar la cuerda, lo que permite un movimiento más eficiente y con menor esfuerzo en los hombros.


3. Posición de los pies
Pies juntos y ligeramente levantados: Los pies deben estar juntos, con las rodillas ligeramente dobladas. Esto ayudará a mantener el control y a amortiguar el impacto de los saltos.
Saltos ligeros: Trata de saltar solo lo suficiente para que la cuerda pase por debajo de tus pies. El salto debe ser ligero y rápido, y no necesitas saltar muy alto. El objetivo es mantener un ritmo fluido y constante.
Toque de los pies: Los saltos deben ser suaves. Al aterrizar, el pie debe golpear el suelo con la parte delantera (la parte de los dedos y el metatarso) para minimizar el impacto en las rodillas y las articulaciones. Evita aterrizar sobre los talones.
4. Movimiento de la cuerda
Girar la cuerda con las muñecas: En lugar de mover los brazos hacia adelante y hacia atrás, usa las muñecas para girar la cuerda. Esto es más eficiente y reduce el esfuerzo innecesario.
Cuerda a nivel del cuerpo: La cuerda debe mantenerse cerca de tu cuerpo durante el giro. Evita que la cuerda se eleve demasiado por encima de la cabeza o que se arrastre por el suelo.


5. Respiración
Respira de manera constante: La respiración debe ser fluida y constante. Evita contener la respiración mientras saltas. Respira profundamente desde el abdomen para mantener un buen flujo de oxígeno y evitar la fatiga prematura.


6. Ritmo y cadencia
Mantén un ritmo constante: Comienza con un ritmo suave y luego aumenta gradualmente la velocidad a medida que te sientas más cómodo. El objetivo es encontrar un ritmo que puedas mantener durante el tiempo deseado.
Evita los saltos demasiado largos o rápidos al principio: Si eres principiante, comienza con saltos lentos y cortos y aumenta gradualmente la velocidad y la duración de tus saltos.

No saltar demasiado alto: A menos que estés practicando un salto doble, no es necesario saltar mucho. Un salto demasiado alto solo aumenta el impacto y el gasto de energía. 
No usar los brazos excesivamente: La cuerda debe girar con las muñecas, no con los brazos. Los brazos deben estar relajados a los costados, ligeramente doblados en los codos, pero sin tensión. 
Evitar el impacto en las articulaciones: Usa una superficie suave como un piso de goma o madera para evitar dañar las rodillas y los tobillos.

Evitar lesiones al saltar a la cuerda es fundamental para disfrutar de este ejercicio de forma segura y efectiva. Aunque el salto de cuerda es un ejercicio de bajo impacto si se realiza correctamente, el uso incorrecto de la técnica, el equipo o el entorno puede aumentar el riesgo de lesiones. Aquí tienes algunos consejos clave para reducir el riesgo de lesiones mientras saltas a la cuerda:


1. Usa el calzado adecuado


Zapatillas deportivas con buena amortiguación: Elige un par de zapatillas deportivas que ofrezcan soporte y absorban los impactos. Esto es especialmente importante para reducir el estrés en las rodillas, tobillos y espalda baja.
Evita el uso de sandalias o zapatos planos: No uses zapatos sin soporte, como sandalias o zapatos de tacón bajo, ya que no proporcionan la protección adecuada al saltar.


2. Salta en una superficie adecuada
Superficie suave: Saltar sobre superficies duras como concreto puede aumentar el riesgo de lesiones debido al impacto repetido. En su lugar, opta por superficies más blandas como: 
Piso de goma o alfombra.
Gimnasio con pisos de goma o madera.
Pistas de atletismo (generalmente tienen una buena amortiguación).
Si saltas al aire libre, trata de evitar hacerlo sobre cemento o asfalto. Las superficies duras aumentan el impacto en las articulaciones.


3. Mantén una buena técnica
La técnica es uno de los factores más importantes para evitar lesiones. Aquí tienes algunos puntos clave de la técnica correcta:


Postura erguida: Mantén el cuerpo recto, con la cabeza, los hombros y las caderas alineadas. Evita encorvarte o inclinarte hacia adelante.
Saltos pequeños y controlados: Evita saltar muy alto. Salta lo justo para que la cuerda pase por debajo de tus pies. Saltar demasiado alto aumenta el impacto y puede causar estrés innecesario en las rodillas y tobillos.
Salta con los pies juntos: Trata de mantener los pies juntos durante el salto, sin separarlos demasiado. Esto ayuda a minimizar el impacto.
Uso de las muñecas: El movimiento de la cuerda debe provenir de las muñecas, no de los brazos. Esto reduce la tensión en los hombros y te permite controlar mejor la cuerda.


4. Haz un calentamiento adecuado
Antes de comenzar a saltar, realiza un calentamiento completo para preparar tu cuerpo para la actividad física:
Estiramientos dinámicos: Haz estiramientos suaves y dinámicos para activar los músculos, como círculos con los brazos, balanceo de piernas o estiramientos de muñeca.
Movimientos articulares: Realiza movimientos de rotación de tobillos, rodillas y caderas para preparar las articulaciones para el impacto.
Ejercicio cardiovascular leve: Realiza algunos minutos de actividad ligera, como caminar o trotar a baja intensidad, para aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos.


5. Aumenta la intensidad y duración gradualmente
Comienza despacio: Si eres nuevo en el salto de cuerda, comienza con intervalos cortos (por ejemplo, 15-30 segundos de salto seguidos de descansos de 30-60 segundos).
Progresión gradual: A medida que tu resistencia y habilidades mejoren, aumenta gradualmente el tiempo de salto y la intensidad. Evita sobrecargar tu cuerpo demasiado rápido para evitar lesiones por sobreesfuerzo.

6. Escucha a tu cuerpo
Descansa si sientes dolor o incomodidad: Si sientes dolor en las articulaciones, músculos o cualquier otra parte de tu cuerpo, haz una pausa o termina la sesión. Ignorar el dolor puede llevar a lesiones graves.
No fuerces el ejercicio: Si sientes que te estás cansando demasiado, es mejor hacer descansos más largos para evitar el agotamiento y prevenir lesiones por fatiga.


7. Usa una cuerda adecuada
Tamaño correcto de la cuerda: Asegúrate de que la cuerda tenga la longitud adecuada para tu altura. Una cuerda demasiado corta o larga puede afectar tu técnica y hacer que te tropieces. 
Para ajustar la cuerda, colócala bajo tus pies y asegúrate de que las asas lleguen hasta tus axilas o un poco por encima de ellas.
Material de la cuerda: Elige una cuerda de calidad que se adapte a tu nivel y tipo de entrenamiento. Las cuerdas de materiales como PVC o cuerdas ligeras de cuero son buenas opciones para entrenamiento regular.


8. Fortalece el core y las piernas
Un core fuerte y piernas bien tonificadas ayudan a absorber el impacto de los saltos, reduciendo la tensión en las articulaciones. Incorpora ejercicios como plancha, sentadillas y elevaciones de pierna para fortalecer estas áreas.
Un buen equilibrio y control del core también te ayudará a mantener una postura correcta durante el salto.


9. Evita los saltos excesivamente largos o rápidos
Al principio, no intentes saltar demasiado rápido o durante mucho tiempo sin descanso. Si saltas más rápido de lo que tu cuerpo puede manejar o durante períodos demasiado largos, aumentas el riesgo de lesiones por sobrecarga.
Alterna entre saltos rápidos y más lentos, tomando descansos cuando sea necesario para mantener un ritmo controlado.


10. Hidratación y descanso
Hidrátate bien antes, durante y después de tus entrenamientos. La deshidratación puede afectar tu rendimiento y aumentar el riesgo de lesiones.
Descansa lo suficiente entre sesiones de salto de cuerda. El descanso adecuado es clave para permitir que tus músculos se reparen y se fortalezcan, reduciendo el riesgo de lesiones por fatiga.

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